¡Domina los ajustes de grosor en tu mandolina de cocina y sorprende a todos con técnicas profesionales!

Una mandolina de cocina es una herramienta versátil que se utiliza comúnmente en la preparación de alimentos. Su principal función es cortar verduras y frutas en rodajas finas o julianas, lo que permite una presentación atractiva y una textura perfecta en los platos. Uno de los elementos clave en el uso de la mandolina es el ajuste de grosor, ya que determina el resultado final en términos de presentación y textura de los alimentos. Aprender a dominar los ajustes de grosor te permitirá alcanzar resultados profesionales y sorprender a tus comensales con platos visualmente impactantes.

Los diferentes tipos de mandolina

Existen varios tipos de mandolina disponibles en el mercado, cada una con características específicas que influyen en los ajustes de grosor. Algunos de los tipos más comunes son:

  • Mandolinas de mano: son prácticas y fáciles de usar, ideales para un uso ocasional o en espacios reducidos.
  • Mandolinas con soporte: cuentan con una base o soporte que proporciona estabilidad y facilita el corte de alimentos más grandes.
  • Mandolinas ajustables: permiten ajustar el grosor de corte de manera más precisa, lo que las convierte en la opción ideal para aquellos que desean mayor control sobre el resultado final.

Dependiendo de tus necesidades y preferencias individuales, deberás elegir el tipo de mandolina que mejor se adapte a ti.

Cómo ajustar el grosor en una mandolina

Ajustar el grosor en una mandolina es relativamente sencillo, independientemente del tipo que tengas. Aquí te explicamos cómo hacerlo:

  1. Localiza el mecanismo de ajuste de grosor de tu mandolina. Puede ser una rueda que se gira o un tornillo que se aprieta o afloja.
  2. Gira la rueda o aprieta/afloja el tornillo según la dirección deseada para aumentar o disminuir el grosor.
  3. Prueba el grosor ajustado cortando una rodaja de un vegetal o fruta de prueba.
  4. Continúa ajustando hasta alcanzar el grosor deseado.

Recuerda tener paciencia y practicar para lograr un grosor uniforme en tus alimentos cortados.

Técnicas profesionales para usar la mandolina

Si también deseas llevar tu uso de la mandolina al siguiente nivel, aquí te compartimos algunas técnicas profesionales:

  • Cuando cortes verduras de hoja, como espinacas o acelgas, colócalas en forma de montón y córtalas en delgados hilos para lograr una presentación elegante y uniforme.
  • Al cortar frutas blandas, como mangos o aguacates, asegúrate de que estén bien maduras para obtener rodajas limpias y sin desgarros.
  • Para alimentos más duros, como zanahorias o papas, usa movimientos firmes y rápidos para obtener cortes limpios y uniformes.

Además, recuerda que también puedes utilizar la mandolina para crear decoraciones en tus platos, como papelillos o chips, para darles un toque creativo y original.

Precauciones y consejos adicionales

Aunque la mandolina es una herramienta práctica, también presenta riesgos potenciales. Por lo tanto, es importante tomar precauciones para evitar accidentes:

  • Utiliza guantes protectores para evitar cortes accidentales en los dedos.
  • Mantén la mandolina limpia y en buen estado, asegurándote de que las cuchillas estén afiladas y bien ajustadas.

Conclusiones

Dominar los ajustes de grosor en una mandolina de cocina te permitirá alcanzar resultados profesionales y sorprender a tus comensales con platos visualmente atractivos. No dudes en practicar y experimentar con tu mandolina para mejorar tus habilidades de corte y lograr presentaciones de nivel gourmet. ¡Disfruta de la experiencia y comparte tus resultados en las redes sociales!

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